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viernes, 22 de junio de 2012

Tailandia: Capítulo 4 - Costa Este y vuelta a Bangkok


Al igual que en el capitulo anterior, no nos vamos a poner a contarles cada día sino que algo más general. Este capitulo va a tratar de las islas de la costa este que visitamos y nuestra nueva pasada por Bangkok antes de continuar con nuestro viaje hacia Medio Oriente.

Como nos habíamos quedado en el capítulo anterior, llegamos a Koh Tao bien temprano en la mañana y teníamos que ponernos a buscar algo donde quedarnos, para eso fuimos a la playa de Sairee que es donde se encuentra más movimiento en la isla. Finalmente nos quedamos en un una cabañita chiquitita, con baño privado, sin aire acondicionado ni agua caliente, pero en un resort de verdad, con piscina con hidromasaje y desayuno buffet. En Koh Tao estuvimos 3 días en dos de ellos lo que hicimos fue de dar una vuelta por la playa y echarnos en la piscina. Para el otro día contratamos un tour que te daba la vuelta a la isla (en un bote grande, con almuerzo incluido y hay que cotizar bien porque es mucha la diferencia de precio en los distintos lados por el mismo paseo), parando en los mejores lugares para hacer snorkel (incluyendo la isla de Nangyuan que en una bien chica que queda al lado y que es muy linda). El paseo estuvo buenísimo, vimos muchos peces y hermosos corales, lo único que no nos salió tan bien fue el clima, ya que hubo mucho viento (saltando en el bote) y unos momentos con lluvia torrencial, aunque también tuvimos sol. Este paseo fue uno de los mejores que hemos tenido para ver peces y pudimos sacarle más el jugo a la cámara de fotos.

El siguiente destino fue la isla de Koh Phangnan, famosa por el tema de las fiestas de la luna, siendo la más importante la de la luna llena (la otras son inventos posteriores para mantener el carrete en la isla). Para llegar a esta isla nos tomamos otro ferry que se demoró casi 2 horas en llegar. Yo ya había estado en esta isla la vez anterior que estuve en Tailandia, así que primero probamos con ir a ver  lugares cerca de donde me quedé aquella vez, pero como venía la Full Moon Party, todo estaba lleno o muchísimo más caro, así que finalmente nos fuimos a otro lado de la isla a casi 20 km del lugar de la fiesta y nos quedamos en otro resort muy bueno, esta vez con AC, TV, Wi-Fi, refrigerador, playa privada, piscina y todo por un módico precio (como 12 lucas chilenas). Los días acá fueron muy relajados, piscina, playa, dormir, caminar por el pueblo que estaba cerca para comprar cosas. Un día fuimos a Tong Sala, que es el pueblo más grande de la isla, a un Walking Street (como en Chiang Mai y Chiang Rai, donde cierran una calle donde se ponen puestos a vender de todo), pero esta vez la cosa era muy penca, así que después de un rato, nos devolvimos al hotel. El clima fue empeorando y tuvimos varios días con lluvia torrencial, pero igual era rico quedarse acostado en la cama oyendo la lluvia. Así estuvimos hasta que llegó el día de la Full Moon Party.

La Full Moon Party empezó a mediados de los 80’ en un hotel en la playa de Haad Rin y al poco tiempo se hizo muy famosa, atrayendo gente de todo el mundo que va a puro carretear. En temporada alta la cosa puede congregar a casi 30 mil personas y en la baja entre 3 y 5 mil. El día de la fiesta estuvo lloviendo bastante, pero sin importar el clima, la cosa iba igual. Nos tomamos un taxi del hotel (una camioneta) que nos llevó a Tong Sala (estaba aún lloviendo), allí nos cambiamos a otra camioneta que nos llevó hasta el lugar de la fiesta. Para entrar a la playa tienes que pagar 100 baths (como 1.600 pesos) y allí está lleno de bares con música de distinto tipo, escenarios y muchísimos puestitos que venden buckets (baldes de playa) con tragos. Mucha gente en la fiesta se pinta con unas pinturas fluorescentes distintos motivos, incluso algunos pintan su cuerpo. Bueno, nosotros llegamos a Haad Rin, comimos algo y nos compramos nuestros primeros buckets (la Paula de jugo y yo de Coca-Cola para tomarme unas piscolas). También compramos unas pinturas y mientras nos pintábamos comenzó a llover súper fuerte. Mientras esperábamos que baje un poco la lluvia, nos encontramos con unos chilenos (yo andaba con la camiseta de la UC, así que era fácil que se nos acercasen). Una pareja era de unos recién casados que estaban de la de miel y la otra estaban haciendo algo parecido a nosotros, pero parece que más corto. Lo más insólito es que una de las niñas era la hermana chica de un compañero de colegio (del Canoa), la cagó que chico es el mundo. En la fiesta también hay muchos shows con fuego y también está eso de saltar la cuerda y malabarismos encendidos. Como es de esperar, muchos terminan quemados. Lo otro que se ve bastante es niñas locales buscando chicos extranjeros, mucho curado y curadas, pero nada terrible. También hay muchas chalas botadas (la gente las pierde, pero eso igual es peligroso porque hay algunos vidrios en el suelo) y el mar se transforma en el baño, especialmente de hombres. La fiesta estuvo bien chora y lo pasmaos muy bien, antes de devolvernos nos comimos unas cosas y tipo 5.30 ya estábamos de vuelta (estábamos cansados y no nos dio mas el cuero).
Los días después de la fiesta fueron igual que los anteriores, fuimos mucho a un restaurant que estaba cerca del hotel, donde ya nos conocían (donde “Tata Ajo”, que era el viejo dueño del lugar y también el cocinero que a todo le echaba ajo). El mal clima continuo, pero igual teníamos ratos para que sea ir a la piscina y como era de esperar, el día que nos fuimos hubo sol. La vuelta a Bangkok fue bien larga y latera, saliendo del hotel, una camioneta a Tong Sala, luego un Ferry a Surat Thani (estuvimos esperando más de 1,5 horas), después un bus, luego una mini van y finalmente el bus que nos dejo en el terminal de buses en Bangkok, donde nos tomamos un taxi al hotel. Todo esto comenzó a las 11 AM y llegamos a la pocilga de Bangkok a las 6 AM del día siguiente.

En esta segunda parada en Bangkok fuimos al Wat Arun, que es un templo bien grande que está al otro lado del río Chao Phraya y que ese lugar era la capital de Tailandia antes de moverla al otro lado del río. Otro día volvimos al Mercado Chatuchak (Mercado del Fin de Semana) y paseamos por unos malls (acá nos encontramos con unos famosos). En nuestra estadía acá, comimos cositas de la calle, tomamos varios shakes, nos hicimos muchos masajes y me corté el pelo. También recuperamos las cosas que habíamos dejado antes de partir a India y enviamos muchas de esas cosas y otras que habíamos comprado en el ultimo tiempo a Chile (las cosas van a llegar a mediados de septiembre, así que esperamos llegar antes que ellas).

Así terminó nuestra experiencia en Tailandia y nuestro paso por el Sudeste Asiático. Estos días pudimos descansar bastante y cargar pilas para lo que se viene en el viaje que es bastante intenso. El siguiente destino fue los Emiratos Árabes Unidos, específicamente el emirato de Dubai y eso es parte del próximo capítulo.

Cosas Raras: En Tailandia es sabido que el comercio sexual abunda, eso si los muchachos deben tener cuidado porque a más de alguno le pueden pasar gato por liebre. Es por eso que mejor revisar (como Cocodrilo Dundee nos enseñó) antes de tener una mala experiencia, tal como lo hizo un tipo en la tarima de la Full Moon Party (al parecer al tipo le fue bien, porque desaparecieron al rato). Es que acá la cantidad de Lady Boys (travestis o transexuales) es mucha, incluso hay partes donde tienen sus propios shows (la Paula quería ir a uno, pero yo no). En el mercado de Chatuchak vimos a un tipo que preparaba unos cafés de una forma bien especial, el tipo era seco, pasaba el contenido de un jarro al otro girando y sin derramar nada.



“¡Hágalo Por Favor! No sea idiota”: Cuando estábamos en el correo armando las cajas había que llenar unos papeles con los datos: nombre, dirección, tipo de envío y contenido. En el último no sabíamos que poner porque la caja tenia muchas cosas distintas. Entonces le preguntamos a la tipa que atendía que escribíamos si en la caja iban tantas cosas distintas (“Many things”) y nos dice que “Something” (“Algo”) y bueno eso escribimos “Something”. Claramente eso no era lo que quería que escribiésemos, sino que algunas de la cosas que llevaba la caja. No solo eso nos pasó en el correo, al terminar de hacer las cajas (ya cerradas y entregadas) me puse a buscar mis anteojos de sol y no los encontré por ninguna parte, así que suponemos que se fueron en alguna caja y tuve que comprarme unos nuevos (6° vez en e viaje).




lunes, 11 de junio de 2012

Tailandia: Capítulo 3 - Costa Oeste

Luego de recorrer India y China necesitábamos unas buenas vacaciones (vacaciones de las vacaciones) y relejarnos sin hacer ni pensar en nada. Por eso volvimos a Tailandia, pero esta vez a las playas. Estos días han sido bastante atemporales, por lo que ponernos a contar que hicimos en cada uno no tiene mucho sentido y seria un poco aburrido, así que mejor vamos a contarles un poco de cada lugar y las cosas más importantes que hicimos. También para no ser tan extensos vamos a separar nuestro paso por las playas en dos capítulos, el primero de la costa oeste (Mar Andaman) y el segundo de la costa este (Costa del Golfo)

Nuestro primer destino fue Phuket uno de los lugares más populares de Tailandia. Nuestra idea acá en realidad era pasar sólo unos pocos días ya que después queríamos ir a otros lados más relajados. Phuket en realidad es una isla que esta conectada con un puente al continente. La isla es bastante grande (es la isla más grande de Tailandia) y el lugar donde decidimos quedarnos es Hat Karon. La pocilga era bastante buena, AC, TV, refrigerador, Wi-Fi,  sólo el colchón era más o menos. La playa estaba a como 4 cuadras y había re poca gente. La playa es bonita, con arena blanca, un poco de olas y agua refrescante (no fría ni caliente). Para no asarnos vivos, arrendamos unas reposeras con quitasol y nos instalamos allí. El primer día fue muy rico, el segundo no tanto (en la noche había llovido y el agua estaba con un poco de basura como bolsas y plásticos)  y el tercero de nuevo estuvo bueno. Como se imaginaran, esos días no hicimos más que ir a la playa, comer y dormir. Bueno, también hicimos otras cosas como comenzar a ponernos al día en el blog y lavar ropa (ya no quedaba nada limpio).



El siguiente destino fue Koh Phi Phi Don (o Koh Pee Pee Don), la isla tristemente conocida en nuestro país por la muerte de la niña en el maremoto (no marepoto como diría otro por allá). Esta es una isla pequeña con aguas cristalinas y playas de arena blanca. Un muy buen lugar para seguir con el relajo. Bueno para llegar a la isla hay que tomarse un ferry (bote) que se demoró un poco más de 2 horas. Una vez allá tuvimos que ponernos a buscar donde quedarnos y decidimos irnos a una playita chica más apartada de donde esta todo el resto, para así estar encima del mar. La playa que fuimos se llamaba Rantee y fuimos a uno de los “Resorts” que hay allí (está entre comillas, porque acá cualquier cosa se puede llamar resort, Guaylandia o el Tabito clasificarían de sobra para ser uno). Para llegar a nuestra playa habían dos opciones, la primera caminar por casi 1 hora (acá no hay caminos, sólo bicicletas y muy pocas motos) o irse en bote. Nos imaginamos que saben cual elegimos. Así que llegamos a nuestra playa y vemos que es muy bonita, poca gente y se ven cabañas (bungalows)  al borde de la playa. Cuento corto, si bien la playa y el entorno eran maravillosos, la pieza era una mierda (no era un bungalow era un bungashit), posiblemente una de las más malas de todo el viaje y además nada de barata. La cosa tenía un olor a humedad tan fuerte que nos dejó toda la ropa y el pelo pasados. El baño, que era un agregado a la cabaña de madera y paja (esto daba lo mismo), estaba lleno de bichos, WC con balde y la tapa pegada con guincha aisladora. Por suerte cuando tomamos la súper oferta, sólo lo hicimos por dos noches. Casi se me olvidaba, la luz sólo funcionaba entre 5 de la tarde y 6 AM, así que después de esa hora comenzaba a hacer mucho calor sin el ventilador. Claramente esos días los pasamos en la playa (que se podía hacer snorkel) y el restaurante. En la noche nos sentábamos en unas sillitas a la orilla del agua viendo el cielo estrellado (vimos una estrella fugaz que parecía cometa) y después de 7 meses llevándola a todos lados (me faltaron 2 meses para que sea un parto), por fin abrí la última botella de ese elixir llamado pisco (chileno por supuesto) y me tome unas buenas piscolas (¡que rico!).














Una vez finalizados esos dos días volvimos a la parte donde está el pueblo y nos quedamos allí por otras 3 noches, ya que decidimos alargar nuestra estadía en las playas de Tailandia para poder ir a la famosa fiesta de la luna llena (Full Moon Party que es a principios de Junio en Koh Phagnan) y teníamos más tiempo para estar por estos lados. Estando en esta parte de la isla, fuimos a un playa bien buena, a unos bares en la noche donde hacen show con fuego (malabarismo) y juegos donde gente salta la cuerda o hace el limbo con fuego (muchos de ellos bien pasados de copas y al día siguiente amanecen quemados sin saber porque). Sin duda la actividad más chora que hicimos fue el paseo en bote, en el que fuimos a: la isla de Koh Phi Phi Leh (donde se encuentra la playa Maya que es famosa por la película de Leonardo Di Caprio “La Playa”), a la isla Bambú y la isla Mosquito (estos no son los nombres oficiales, pero así se les conoce). La playa de la película es muy linda, pero hay mucha gente y botes por el sector, lo que le resta un poco de espectacularidad. Aunque igual estuvimos su buen rato y en un momento había poca gente y botes, por lo que pudimos aprovechar mejor el maravilloso paisaje. Además de esto hicimos snorkel y vimos muchos peces, sobre todo en Mosquito Island. Eso si el tiempo se puso feo y a la vuelta habían muchas olas por lo que nuestro bote iba de salto en salto (la Paula se anduvo mareando un poco y yo ya pensaba que en cualquier momento se partía el bote por la mitad). El último día en Koh Phi Phi, fuimos a subir el cerro donde hay un mirador de la isla que es bien bonito, pero que hay que subir bastante. En estos días en la isla tuvimos buen clima, salvo el día del paseo y una que otra lluvia. Para comer, mucha comida local (arroz, curry, pad thai), pizzas (de las ricas) y shakes de frutas naturales como sandia, piña, mango o platano.





















El siguiente destino, luego de otro ferry de casi 2 horas fue Koh Lanta, otra isla un poco más al sur y que está menos explotada por el turismo que Phuket y Phi Phi (que son de las más conocidas y caras junto a Koh Samui). Luego de buscar hotel, nos decidimos por uno, pero al día siguiente nos cambiamos  uno que estaba al lado que era mejor y más barato. En esta isla se notó que había comenzado a temporada baja porque había muy poca gente. Esto daba un poco lo mismo, lo malo es que también en esta época del año, el mar arrastra todo tipo de basuras al borde de la playa, por lo que era común ver muchas botellas de plástico, bolsas y vidrios en la orilla. En realidad la playa donde estábamos nosotros era bonita, pero mala para bañarse porque tenía muchas rocas y la marea era muy cambiante, había momentos en que no teníamos playa y otros en que el mar estaba mucho más recogido. Eso si en nuestro Resort (este si era un más parecido a lo que uno entiende por eso) teníamos piscina así que allí pasábamos parte del día. Esta isla es mucho más grande que la anterior (30 Km de largo) y para recorrer era ideal arrendar una moto. Así fuimos a otras playas más lindas y recorrimos unos pueblitos. Claro que parte del paseo se echó a perder cuando a la Paula la pico una medusa, incluso se le había quedado pegado uno de los tentáculos en el pie, por suerte además del dolor del momento, no pasó nada (pasamos a una farmacia a comprar amoniaco y una crema para la quemadura). Estos días fueron de mucho relajo y realmente no hacer nada. En las mañanas la única preocupación era si el coco que estaba en la orilla de la playa se lo llevaba el mar o se quedaba allí (una teleserie muy interesante, así de estresados estábamos). En Koh Lanta estuvimos como 9 días, pero los últimos 3 fueron más que nada de pura lluvia y en los anteriores siempre llovió que sea un rato (esto último es súper esperable). Lamentablemente por problemas climáticos no pudimos terminar de recorrer todas las playas ni ir a pasear a unas islas que están por allí cerca donde es muy bueno para ver peces y corales. Estos días también hemos comido muchas cosas ricas (principalmente yo), pescados, camarones, calamares, currys, comida griega, en fin muchas cosas ricas.









Lo que venía ahora era cambiarse de costa. El viaje constaba de 3 etapas, la primer ir de Koh Lanta a Krabi (ciudad en la parte continental de la costa oeste), luego ir a Surat Thani (en la costa este) y allí tomar un bote nocturno para llegar a Koh Tao (isla en la costa del golfo). La primera parte de la travesía la hicimos en una van que nos pasó a buscar al hotel (tipo 11 AM), luego de una larga espera cruzamos el primer transbordador (muchísima lluvia y viento, además que el tipo que manejaba la embarcación, no podía ponerla en posición para que subiesen los autos), después nuevamente nos quedamos parados porque un árbol se calló en el camino cortándolo (allí estuvimos como 1 hora esperando a que lo trocen y despejasen la vía). Finalmente llegamos a Krabi y luego de estar un par de horas esperando en la ciudad (aprovechamos de almorzar algo), salimos en otra van hacia Surat Thani (como 2 ½ horas de viaje). Una vez allá tuvimos que esperar otras 3 horas para que saliera el barco (aprovechamos de comer y comprar algo para desayunar). Como les dijimos el barco era nocturno, por lo que uno va acostado durmiendo en unas colchonetas en una gran pieza (privacidad 0) con ventiladores para el calor. El barco se parece al arca de Noé (con una fauna bien variada), pero con motor. Igual uno duerme bien ya que la cosa se mece como cuna, claro que el mar igual no estuvo tan tranquilo. Así finalmente a eso de las 6 AM llegamos a Koh Tao, lo cual es parte del próximo capitulo del blog.


Cosas Raras: Nunca falta el letrero en ingles con palabras inventadas o mal escritas como el que vimos en la isla Bambú. Pero lejos lo más raro es que en el hotel tengan el papel higiénico (confort) personalizado con tu propio nombre.



Finalmente lo que muchos estaban esperando (antes de que me echen al agua)… la incomparable Mujer Manguera… 





Perdón, hay que presentarla con su nombre completo… LA MUJER MANGUERA FLOTANTE TAILANDESA…






Jajaja... para el próximo capitulo pueden elegir entre el “Pan que Habla” o el “Hombre Mojón”